sábado, 16 de agosto de 2014

¿Quién mató a Laura Palmer? (Twin Peaks)






El 8 de abril de 1990 fue estrenada en EE.UU la serie de televisión Twin Peaks, distribuida por la cadena ABC. Al saber que era un producto del aclamado director David Lynch, la serie generó expectativa y fue bien recibida en diferentes partes del mundo, junto con el habitual merchandising cuando algo es bien publicitado. Tazas de café, camisetas y libros de la serie circularon en el mercado de principios de década. Lynch se aseguró de hacer un piloto impecable, además de contar con diferentes directores de episodios, tales como Caleb Deschanel, Duwayne Dunham, Tina Rathbone, Graeme Clifford, James Foley y la actriz y directora Diane Keaton. El cambio del cine a la televisión vino después del rotundo fracaso de Dune, con esto el director de Eraserhead buscó posibilidades a la televisión en tanto extensión y duración, donde es factible alargar lo que se quiere contar:

“La televisión es el teleobjetivo, mientras que el cine es el gran angular. En cine se puede interpretar una sinfonía, pero en la tele se está limitado a un chirrido. Única ventaja: el chirrido puede ser continuo” [1]

También manifestó la comodidad que proporciona la televisión frente a un espectador parco:

“Me gusta la accesibilidad de la televisión. La gente está en su sofá, nadie le molesta y está en las mejores condiciones para entrar en un sueño”[2]



Ahora bien, no voy a contar la historia enigmática de la muerte de la joven estudiante Laura Palmer, que tendrán ocasión de conocerla quienes hayan visto la serie o quienes hayan leído el diario medio ficción medio realidad escrito por la hija de Lynch, puedo decir que la chica no aparentaba romper un plato y resultó rompiendo toda la vajilla: alcohol, drogas, sadomasoquismo, prostitución y demás vicios dignos de una muchacha de su edad. Twin Peaks puede enmarcarse en el grupo de Blue Velvet y The Cowboy and The French Man: historias de amor de adolescentes en un pueblo, personas amables, vida perfecta que esconde un mundo subterráneo mórbido y horroroso (Chion, 2003: 23). El detective del FBI de apellido Cooper, que llega para investigar el asesinato de la rubia, se maravilla de la naturaleza, las tortas, los buñuelos, el café, las donuts, es un tipo extraño, parece que lo hiciera por cortesía y realmente no disfrutara de todo aquello y estuviera mintiendo. Tiene la pinta, el vestido, el peinado pero posee hábitos raros como hablar con una grabadora a la que nombra Diane. En cualquier caso, el extranjero no riñe con la gente del pueblo, todo lo contrario, logra adaptarse muy bien y avanzar en la investigación hasta encontrar al homicida.


Para mí, la serie une lo melodramático y lo mejor del cine de suspenso y de temática policiaca. El llanto está aquí y allá, lo fascinante es que no conmueve al espectador, sino que los personajes que lloran tienden a exacerbar su emoción al punto de que la situación se torna ridícula. Basta con ver el piloto donde Andy Brennan, el adjunto de policía, se echa a llorar cuando encuentran el cadáver de la Palmer, o la locura de la madre y la aflicción del padre que quiere bailar y nadie le presta atención. En Twin Peaks encuentro la serenidad y la dulzura mezcladas con cierta connotación sexual.



Las relaciones de producción y poder en el pueblo son de "gente cordial", aparentemente sana, y personas trastornadas que no son discriminadas y aisladas. Aparte veo las relaciones de seducción, donde el personaje de Audrey Horne me parece el más seductor de todos, junto con el de la oriental Josie Packard. Lo femenino aparece en calidad de seducción. La seducción definida como un juego, un desafío, un ritual que encarna el principio de incertidumbre de lo indeterminado, frente a la determinación, lo marcado, lo cierto de la falocracia masculina. Horne juega con los signos de su cuerpo, un cuerpo que seduce y un cuerpo que es seducido. Un intercambio ritual ininterrumpido. El cuerpo trabajado a través del artificio, de los gestos, el maquillaje, el vestuario, el baile, las mañas, en algún modo es el cuerpo anatómico, orgánico y erógeno (el de la medicina), ni el cuerpo funcional del deseo y el goce (el del psicoanálisis). La pelinegra de labios carnosos pretende manipular las apariencias, entra en el espacio de la simulación, con esto anula la “productividad de lo masculino”. Esta chica me trajo inmediatamente a la mente la secretaria pelirroja Joan Holloway de la serie Mad Men. Mujeres que no representan el poder masculino ni sus instituciones, sino que oponen la seducción como algo reversible y no inverso. No quieren oponer la verdad a la verdad, el ser al ser, la profundidad a la profundidad, como lo quieren hacer los movimientos feministas y caer en la trampa de una subversión de los fundamentos y la patraña de la liberación sexual iniciada en la década de los sesenta del XX (Baudrillard, 1981:12).

Pese a que Twin Peaks es un filme de ficción, hay que aclarar que hoy vivimos en la sociedad del consumo, la sociedad que está ubicada necesariamente en la destrucción, en consumir (destruir) bienes materiales y bienes sexuales para nuestro deseo insatisfecho. Las relaciones de seducción encajan en este tipo de sociedad, en tanto pueden anular o eliminar a la otra o al otro. 


SINOPSIS

Serie de TV (1990-1991). 30 episodios. El excéntrico agente del FBI Dale Cooper (Kyle MacLachlan) llega a Twin Peaks, una pequeña población montañosa, para investigar el brutal asesinato de la joven y bella Laura Palmer, la chica más popular del instituto de la localidad. Con la ayuda del sheriff del pueblo, el amable Harry S. Truman (Michael Ontkean), el agente Cooper comienza a interrogar a los habitantes del pueblo y va descubriendo poco a poco que muchos de ellos esconden oscuros y misteriosos secretos.[3]

FICHA TÉCNICA

Título: Twin Peaks (TV Series). Año: 1990. Duración: 45 min. País: Estados Unidos. Director: David Lynch (Creator), Mark Frost (Creator), David Lynch, Lesli Linka Glatter, Caleb Deschanel, Duwayne Dunham, Tim Hunter, Todd Holland, Tina Rathborne,Diane Keaton. Guión: Mark Frost, David Lynch, Harley Peyton, Robert Engels, Barry Pullman, Tricia Brock, Scott Frost. Música: Angelo Badalamenti, David Slusser. Fotografía: Frank Byers Reparto: Kyle MacLachlan, Lara Flynn Boyle, Michael Ontkean, James Marshall, Sherilyn Fenn, Dana Ashbrook, Mädchen Amick, Richard Beymer, Ray Wise, Peggy Lipton,Joan Chen, Harry Goaz, Eric DaRe, Kimmy Robertson, Jack Nance, Everett McGill,Piper Laurie, Wendy Robie, Sheryl Lee, Chris Mulkey, Ian Buchanan, Heather Graham, Michael Horse, Russ Tamblyn, Kenneth Welsh, Miguel Ferrer, David Patrick Kelly, Don S. Davis, Catherine E. Coulson, Warren Frost, David Lynch,David Duchovny, Billy Zane, Ted Raimi, Jane Greer. Productora: Emitida por la cadena ABC; Lynch/Frost Productions / Propaganda Films / Spelling Entertainment / Twin Peaks Productions Género: Serie de TV. Intriga. Drama, Thriller | Vida rural (Norteamérica). Sobrenatural. Premios:1991: Emmy: 4 nominaciones, incluyendo mejor actor (MacLachlan) y actriz sec. (Laurie). 1990: Emmy: Mejor vestuario y montaje. 14 nom., incluyendo mejor serie drama. 1990: 3 Globos de Oro: Drama, Actor, Secundaria (Laurie). Nominada a Secundaria [4]

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Baudrillard, J. (1981). De la seducción (1a. ed., p. 173). Madrid: Cátedra. Retrieved from http://pijamasurf.com/2013/02/biblioteca-pijama-surf-libros-de-jean-baudrillard-digitalizados-y-listos-para-descargar/

Chion, M. (2003). David Lynch (1a. ed., p. 360). Barcelona: Paidós Ibérica. Retrieved from http://es.scribd.com/doc/224137286/David-Lynch




[1] Baudrillard, J. (1981). De la seducción (1a. ed., p. 173). Madrid: Cátedra. Retrieved from http://pijamasurf.com/2013/02/biblioteca-pijama-surf-libros-de-jean-baudrillard-digitalizados-y-listos-para-descargar/
Chion, M. (2003). David Lynch (1a. ed., p. 360). Barcelona: Paidós Ibérica. Retrieved from http://es.scribd.com/doc/224137286/David-Lynch

[2] Ibid.
[4] Ibid

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